Nuestra Emisora

sábado, 11 de septiembre de 2021

LAS VERDADERAS VICTIMAS DE LA GUERRA


 Imagen ilustrativaJosé Miguel Gómez  Comentario de UrdimbreRadio-.  

Denuncian la "grave crisis humanitaria" en Colombia tras otro masivo desplazamiento forzado en el Cauca

Con estos llamados de urgencia, se ha convertido en hecho desafortunado, de la cotidianidad, el acoso al que son sometidas comunidades enteras, por parte de civiles y delincuencia que opera en las zonas mas frágiles de nuestro pais.  Expertos señalan los orígenes del narcotráfico que se han fortalecido en los últimos tiempos, sin que hasta la fecha se tenga conocimiento de planes operativos determinados para brindar  protección a  los civiles en alto riesgo, a lo largo y ancho del pais, claro esta mas acentuado en zonas llamadas rojas, donde la delincuencia tambien marca un carácter de violencias políticas y disputas territoriales, a merced del trafico de drogas.  ¨ Según el censo oficial, hubo 278 movilizaciones de personas fuera de sus territorios por amenazas divulgadas en panfletos.

El Instituto de Estudio para el Desarrollo y la Paz (Indepaz) de Colombia denunció este viernes la "grave crisis humanitaria" que se vive en el departamento del Cauca, tras el desplazamiento forzado de cientos de personas en la zona rural de Argelia.

Según Indepaz, la situación se debe al conflicto armado existente entre el Ejército de Liberación Nacional (ELN), los guerrilleros de la FARC que abandonaron el acuerdo de paz para fundar "la segunda Marquetalia" y los Grupos Armados Organizados Residuales (GAOR), que se disputan el control de ese sector al sur del Cauca.

Los desplazados, que se instalaron en el coliseo de la cabecera municipal en busca de protección de las autoridades, serán atendidos por el Sistema de Atención y Reparación Integral a las Víctimas (SNARIV) y trasladados a otros municipios o ciudades, como Popayán, Pasto y Nariño.

El drama que tienen que vivir, las victimas del desplazamiento y la migraciòn,  es un factor comun, hoy en el mundo, por cuenta de conflictos internos, invasiones de territorios y naciones, donde los mas vulnerables llevan siempre la peor parte.  En el conflicto de Oriente Medio, hoy practicamente en guerra, sostenidos por las potencias mundiales, para el caso, Estados Unidos, nos recuerdan la trayectoria de invasiones tambien en Latinoamerica y Centroamerica en su momento:  En  1994 en Puerto Príncipe, la crisis social generada durante el gobierno  del presidente electo Jean Bertrand Aristide  

¨Si usted fuese granadino y viviese en 1983 en Saint George, ¿A quién culparía del desabastecimiento, al presidente Maurice Bishop o EEUU? Si usted fuese chileno y viviera en Santiago en 1973, ¿A quién culparía de hacer tantas colas para comprar comida, al presidente Salvador Allende o EEUU?

Vietnam, Cuba, Venezuela y Colombia incluida, por el consabido apoyo a nuestra violenta  narco democracia y la lucha antidrogas  con el llamado plan Colombia que sólo nos ha dejado, guerra fratricida, muerte, desplazamiento interno, expoliación de tierras, grupos armados, miseria, corrupción estatal?  

Hoy nos hacen creer que el peor drama de muerte se presenciò hace 20 años, con el derribamiento de las torres gemelas, pero lo que ha generado impiedad ha sido el sometimiento y arbitrariedad de los poderosos Estados Unidos en los ultimos siglos de su historia invasora.


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A UN AÑO DE CIVILES MUERTOS A MANOS DE POLICIAS, NADIE RESPONDE: MAS DE 50 HERIDOS, HOY DE NUEVO.


 Foto diario El Espectador.  Choques en Suba. Aniversario de la muerte de Javier Ordoñez, Sep.2020

    A raíz de la muerte de Javier Ordoñez, en el año 2020, victima de golpizas a manos de policías en  ejercicio, hoy un año después, se vuelven a caldear los ánimos, toda vez que no hay claras intenciones de dar fines y captura a los responsables, y peor aún, uno de ellos evadido del paìs. Asi como de los responsables de otros asesinatos de jóvenes que protestaban en las calles de barrios de Bogotá, donde mas de 19 jóvenes perdieron la vida, según reportes por esos dias, año 2020 de la Defensoría del Pueblo.   


La reforma al Esmad, ha sido presentada por varios parlamentarios, con carácter de urgencia, sin el respaldo de las mayorías del congreso, afines al gobierno Duque.  El hecho significativo y de anotar aqui, es que NO SE HAN DADO RESULTADOS a las familias de estos jóvenes asesinados y por el contrario se han incrementado tanto las protestas como la desaparición forzada, los asesinatos a manos de militares vestidos de civiles y toda suerte de ignominia, justificando la protección a la propiedad y bienes públicos en los  destrozos de las marchas de casi un año consecutivo-


Se debe partir, de la base que origina estos episodios tan desafortunados, Como parte del análisis,   en la manifestación de inconformidad con los procedimientos policivos para atender un requerimiento ciudadano, procedimientos que de manera violenta, acabaron con la vida de un ciudadano, sin ninguna justificación. ya que se encontraba indefenso.  Esto desencadeno en la ira de muchos colombianos, que no aceptaban esta conducta a manos de servidores públicos, sean o no, policías.


De otra parte, las circunstancias que favorecieron al disentir y protestas de indignados, se ocasionaron por la Reforma  Tributaria, que  se debatía hace un año,  y que  que de manera abusiva, proponía el gobierno subir el Iva a los bienes generales y alimentos de consumo, luego de un periodo de Pandemia y precarias circunstancias de la economía nacional. y mas grave aún cuando la ciudadanía no vio reflejadas las partidas presupuestales para atender a los mas necesitados durante la pandemia.


El Paro Nacional se consolidó como un desfogue de todas estas circunstancias, que acabarían por alimentar el inconformismo generalizado.  Un año después creemos que nada ha cambiado, las investigaciones a cargo de la Fiscalía General se ralentizan y acomodan, junto con la buena asesoría de los infaltables abogados muy bien pagos, para desviar y obstaculizar el normal funcionamiento de la justicia, que es como suele operar esta instancia en nuestro paìs. El que tiene plata logra evadir la justicia, casos se conocen de personajes de la vida política nacional evadidos y gozando de privilegios en el extranjero.... Tal es el caso del patrullero quien le disparo a Javier Ordoñez. 


A la fecha, mas muertes por las protestas, los seguimientos y ajusticiamiento de parte de civiles armados, dentro de las marchas que se proponían pacificas, y que nunca se ha podido precisar por parte del gobierno, quienes son los infiltrados, encargados de generar caos, para que intervenga la fuerza publica, de manera violenta, ya que ni a las personas que han participado de manera pacífica se les ha respetado este derecho y por el contrario, sus vidas siempre han estado en riesgo.  Hechos que registro la prensa internacional y coincidieron con la visita de la CDIH.  tribunal internacional del cual hace parte Colombia , quienes dictaminaron mas de 900 casos de uso excesivo de la fuerza contra manifestantes, muertes y heridos en los ojos, principalmente y en un rango de población juvenil, durante las protestas.


Lo que todo un pais se pregunta, si esto se hubiera podido evitar, si las medidas de orden social y económico son consultadas en diferentes instancias publicas, o son medidas arbitrarias que atentan contra la ciudadanía?  Quien responde en el gobierno, por este caos?  Al parecer nadie, pues las vidas perdidas, poco o nada importan y en la vertical caída de percepción positiva hacia el gobierno, valdría la pena decir desgobierno, todas las Instituciones encargadas de velar por el cumplimiento del orden democrático y constitucional que ampara a los ciudadanos, permanecen en absoluto silencio,, ,Sera que la impunidad sigue campante reinando en Colombia? Hasta cuando? Sin cinco de pena y a la cara de todos...(Claudia Mar- UrdimbreRadio)



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jueves, 29 de julio de 2021

LA RESPUESTA DEL ESTADO COLOMBIANO

Padre JAVIER GIRALDO, Comision de Paz de Apartadò.  Foto de Periodico MUNDO OBRERO  de España.    Vicepresidente del Tribunal Permanente de los Pueblos.   Entrevista realizada 19 de Julio de 2021.


Javier Giraldo: 'La respuesta del Estado colombiano a la protesta social encaja en la denuncia de genocidio'“Las dos vías que la legalidad actual nos da para un cambio de estructuras que necesita Colombia, que son el aparato electoral y el parlamento, están completamente putrefactas”
¨El padre Javier, ha sido un referente de Paz. Un luchador incansable por pacificar el conflicto en Antioquia, hecho que le ha valido muchas amenazas e incluso el exilio, durante varios años.  La experiencia de la creación de la Comisión de Paz y Verdad en Apartado, ha sido modelo de integración de la comunidades involucradas en un conflicto que aún hoy, tiene resurgimiento, dadas las condiciones de habitabilidad y el progreso de los grupos armados, hoy por el territorio, hecho que resulta ser  gran atractivo para embarcar droga y demás ilícitos, por su cercanía a puntos estratégicos Panamá y Antillas,  en la mira de la delincuencia...La población resiste las embestidas cada vez mas fuertes, y el abandono estructural del estado hoy  Arrecia la violencia al mismo nivel que la impunidad ¨  No se ven con frecuencia estos personajes tan valiosos y una vida dedicada al  compromiso con las comunidades antioqueñas, ojalá tuviéramos la mitad de ese potencial y servicio del padre Giraldo...Comentario de UrdimbreRadio.
El sacerdote jesuita Javier Giraldo Moreno es un referente de la defensa de los derechos humanos en Colombia. En él han tenido un acérrimo defensor las comunidades campesinas y líderes sociales de las regiones más castigadas por el terror estatal y paraestatal. Autor de varios libros en los que documenta la impunidad en el exterminio de estas comunidades victimizadas en las zonas rurales de Colombia, Javier Giraldo trabaja desde 1972 con el Centro de Investigación y Educación Popular (CINEP/PPP), y es fundador de la Comisión Intereclesial de Justicia y Paz. Ha recibido el Premio Internacional, Asociación de Derechos Humanos de España, el Premio John Humphrey a la Libertad y el Premio Juan María Bandrés a la Defensa del Derecho de Asilo. Fue miembro de la Comisión Histórica sobre el origen del Conflicto y sus Víctimas (CHCV), en la Mesa de Conversaciones de Paz de La Habana entre el gobierno colombiano y las FARC-EP.

GUADALUPE BARAHONA: Es la tercera sesión en la que el Tribunal Permanente de los Pueblos (TPP) se ocupa de Colombia: en 1991 juzgó la impunidad en los crímenes de lesa humanidad, y en 2008 juzgó el accionar de las empresas transnacionales. ¿Qué aporta el TPP, teniendo en cuenta que no puede sancionar?

JAVIER GIRALDO:
 El TPP es un tribunal de opinión. Se apoya en la sentencia del tribunal Russell que surgió con la guerra de Vietnam. El senador italiano Lello Basso fue relator del segundo Tribunal Russell sobre las dictaduras de América Latina y fue a la vez el fundador del Tribunal Permanente de los Pueblos en 1979, para continuar esa misma experiencia. Él enfatizó la convicción de que un tribunal no es necesariamente la emanación de un poder estatal o interestatal, sino que precisamente las razones de Estado son una limitación a una sentencia judicial que tenga una profunda dimensión ética y, por lo tanto, mayor independencia. El tribunal ya lleva 48 sentencias, y en todas ellas hay una sabiduría muy profunda y un análisis de lo que han padecido los pueblos que han sido más oprimidos en la historia de la humanidad. El esfuerzo que hace el tribunal es precisamente confrontar los hechos con los ideales jurídicos que la humanidad ha expresado en el Derecho Internacional, y que muchas veces se quedan en el papel. Se les entrega a las víctimas colectivas un arma ética y política de mucha trascendencia en estas sentencias.

G.B.: ¿Qué es lo más trascendente de este fallo histórico del TPP sobre Colombia?

J.G.:
 La sentencia que se acaba de emitir sobre el genocidio en Colombia es ejemplar. Abarca la dimensión de un libro, y profundiza en dos siglos de la existencia y del sufrimiento del pueblo colombiano. Esto se ha motivado precisamente en que después de varias sesiones del TPP, los gobiernos nunca aceptaban poner en práctica las recomendaciones del tribunal, y los mismos movimientos sociales de Colombia empezaron a hacer una evaluación de fondo y vieron que las grandes masacres y las manifestaciones de opresión respondían a un mismo libreto, que tenía elementos que fueron constantes en todas las formas de represión estatal durante este último siglo y mucho más atrás. De ahí surgió la idea de pedirle al Tribunal Permanente de los Pueblos que hiciera una lectura de las estructuras genocidas del Estado colombiano, casi desde su fundación. Esa lectura la pudo hacer de manera muy ilustrada esta sesión del tribunal porque la causa fue promovida por los movimientos sociales y políticos, a través de sobrevivientes o de historiadores que los han estudiado. Durante este último siglo la mayoría de los movimientos sociales y políticos fueron exterminados. Esto quedó palpablemente demostrado en las audiencias que organizó el tribunal en el mes de marzo, resumidas en la sentencia. Allí se muestra esa larga trayectoria de exterminio violento y cruel de los movimientos que no comparten la ideología de la élite gobernante. En la sentencia se hizo un recuento histórico de las formas de represión y brutalidad del Estado, y se profundizó en el sentido y la tipificación del genocidio en el derecho internacional. Esos fueron tres elementos muy fundamentales en la sentencia.

G.B.: El fallo del tribunal habla de genocidio continuado. ¿Es novedoso que se hable de genocidio dentro del mismo país y del mismo grupo?

J.G.:
 Es la primera vez que se habla de genocidio continuado. Pero la misma caracterización o tipificación del genocidio en el derecho internacional está aludiendo a la destrucción total o parcial de un grupo humano con una identidad común. El hecho mismo de que se haya profundizado en la trayectoria histórica del genocidio en Colombia hace que el término de genocidio continuado sea justificado.

G.B.: ¿Cuáles son las causas profundas de estas prácticas sostenidas de exterminio, de desplazamiento, de desaparición forzada, que van más allá de gobiernos, de distinto signo político?

J.G.:
 El genocidio es estructural, el término también aparece en la sentencia. La conclusión a la cual se llega después de todos estos análisis es precisamente que esto no corresponde a gobiernos particulares, limitados, sino que en la misma estructura del Estado colombiano se ha ido arraigando una práctica que es estructural.

G.B.: Desde el 28 de abril de este año asistimos a un estallido social y una brutal represión. ¿Qué elementos de continuidad hay con respecto a las prácticas que identifica el tribunal?

J.G.:
 Las audiencias tuvieron lugar en el mes de marzo, y el tribunal pidió un plazo de dos meses para elaborar la sentencia, porque la denuncia abarcaba un período muy extenso. Mientras se elaboraba la sentencia se empezó a dar la movilización del Paro Nacional y la respuesta brutal del Estado. La sentencia alcanza a mencionar eso, porque esa respuesta del Estado se acopla perfectamente a la denuncia de lo que es el genocidio. Es tratar de exterminar, de eliminar a los que tienen una identidad alternativa, lo que llamamos una otredad negativa. Los movimientos contestatarios, de rebeldía, son calificados ordinariamente por el Estado como otro negativo, un otro demoníaco, que hay que exterminar. Ahí está la motivación para responder con una violencia que busca el exterminio de esa otredad. Esa es la característica central del genocidio y se aplica perfectamente en la respuesta a esta movilización de los últimos meses.

G.B.: ¿Qué peso ha tenido el incumplimiento de los acuerdos de paz de 2016, por ejemplo en lo sucedido en Cali, que casi se ha convertido en la capital de la resistencia durante gran parte del Paro Nacional?

J.G.:
 El incumplimiento de los acuerdos de paz es un elemento motivacional de la protesta a nivel nacional, cubre todo el país. Pero la situación de Cali, que es el epicentro de esta protesta, tiene características particulares también. Cali es una de las ciudades donde el neoliberalismo y las multinacionales se ha desarrollado intensamente, con una presencia étnica, sobre todo afrocolombiana, de un alto porcentaje de la población; donde también la población indígena está muy cerca. Y donde ese desprecio por lo étnico en los sectores medios y altos de la sociedad, así como la diferencia de clases se siente más fuertemente, todo para los jóvenes, que han sido protagonistas de esta movilización. Ellos se definen a sí mismos como “los jóvenes sin futuro”: no han podido tener una educación, un trabajo, un acceso a servicios fundamentales, a alimentación. Ellos mismos dicen que si no estuvieran en las barricadas, no tendrían qué comer. Están gozando de la solidaridad de otros sectores de la sociedad que han alimentado las ollas comunitarias. Esas características no son ajenas a otras regiones, pero en Cali se concentran.

G.B.: ¿Una salida electoral es suficiente o abre el camino de solucionar las causas profundas de la violencia estructural del Estado colombiano?

J.G.:
 Precisamente ese es un punto central. En este mes va a haber después del 20 de julio una asamblea popular en Cali, con participación de todas las regiones del país. Y uno de los puntos de discusión es precisamente si el camino electoral es viable para los cambios que se están exigiendo. Yo he sostenido que las dos vías que la legalidad actual nos da para un cambio de estructuras que necesita Colombia, que son el aparato electoral y el parlamento, son vías que están completamente putrefactas. No las deberíamos utilizar en este momento, porque allí se concentra la corrupción: tanto en el sistema electoral como en el sistema parlamentario. En las asambleas que se están multiplicando se está debatiendo eso, y vamos a ver qué logra construir la imaginación para una abrir una vía alternativa.
 

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domingo, 25 de julio de 2021

LA FIESTA DE LOS CONSTITUYENTES


 Foto Periòdico El Espectador.  Escrito por Jaime Cárdenas, de  Defensores en Derechos.

Compartido para UrdimbreRadio.

Así como se descansa de una fiesta que los vecinos indeseables hacen con malos vallenatos y reggaetón, constatamos aliviados que, por fin ha terminado la alharaca por los cuarenta años de la constitución del 91. ¡Qué derroche de egos! Cada cual pretendía ser más importante como “constituyente primario”; y la prensa, mediocre por lo general, amplificaba la sonata de los pavorreales y pocos o casi nadie, indicaba que era una buena farsa, que había una gran dosis de cinismo en celebrar un articulado que llega después de cuatro decenios a mostrar un país invivible, terriblemente violento,  en el cual  los derechos son pisoteados de tal manera que ese país participativo, solidario, democrático, pluralista en el que prima el interés general de que habla el preámbulo de la Constitución no existe. 

Lo más importante de esta Constitución, los derechos fundamentales, los había acuñado el nuevo constitucionalismo desde hacia muchos años atrás, fruto de la reflexión que en el plano jurídico significó el nazismo, la quiebra de toda juridicidad, de toda razón, fundamento del Derecho. De manera que no había ninguna innovación jurídica. Hubo marginalmente, un trabajo atento como el del gran jurista nariñense, defensor de presos políticos, librepensador, de José María Velazco Guerrero quien venía de la Corte Suprema de Justicia, injustamente olvidado en ese despliegue de ostentaciones.

Nada o casi nada se dijo sobre la institucionalización de la figura del Fiscal General y su perverso método de nombramiento que entrega a la politiquería la justicia, tampoco sobre las formas de elección de magistrados de todo orden que igual vienen a ser fichas del congreso, mutis por el foro sobre el sistema electoral, silencio sobre la consagración de las privatizaciones y el viraje de lo público a lo privado, santificándose el capitalismo más depredador, el neoliberalismo, que expresamente se consagra con su culto al mercado, mutismo sobre la exclusión de la insurgencia en el nuevo pacto que hubiera significado que muchas vidas se hubieran preservado. 

Lo mejor: la acción de tutela que, con otros nombres, como el de derecho de amparo formaba parte de infinidad de constituciones. Acción de tutela que poco a poco se ha reducido en su vuelo, de suerte que, a título de ejemplo, vemos como frente al derecho a la vida y a la salud las entidades privadas de salud, los negociantes de la muerte, las EPS, ya no acatan los fallos de tutela y ya nada pasa. Hoy la acción de tutela en buena medida es un instrumento favorito de los grandes pulpos y consorcios, del gran capital para debatir frente a sus amigos en la Corte Constitucional la revisión sus intereses. 

Qué la Constitución del 91 elevó como derecho fundamental a la paz, un distintivo, dicen, de lo grande de esta Constitución, norma de normas como la llaman los kelsenianos acríticos, es cierto. Pero ¿se ha conseguido esa paz que consagra la Constitución? Tartufo entra en escena para decir que la culpa no es de la Carta Política, que nuestra constitución está entre las mejores del mundo, que la culpa es de quienes no la cumplen, porque en todo caso, este país es la democracia más antigua de América y todas esas babosadas con que han embolatado a dos generaciones y que los periodistas a sueldo diariamente repiten. Por fortuna los jóvenes, quienes en su cuerpo y alma han vivido la violencia más infame, ya no comen cuento. 

Como si fueran embaucadores de feria, se ha generado por los adalides del poder el fetiche de la norma. Como ocurre con la mercancía se le atribuyen poderes que no tiene. Las normas funcionan cuando hay un Estado configurado por la mayoría de la sociedad que permite que esas normas se observen y cuando hay una cultura de aceptación de estas, cuando hay legitimidad dicen los constitucionalistas y no solo validez, o sea, cuando se han creado las con todos ritos previstos, en lo que somos expertos desde Santander.

Y es que en Colombia el Estado no propicia el respeto por los derechos fundamentales, de manera que se pueda alcanzar un mínimo de bienestar material y espiritual y una mínima igualdad, y la sociedad no tiene el nivel de cultura y de fortaleza para que se pueda hablar de que defiende la juridicidad y su observación para la resolución de conflictos. Se ha entronizado desde arriba el culto a la mentira; la inteligencia se la asocia al astuto que roba, que falsea la palabra. El que hace culto a valores como la honradez y el trabajo es tomado por tonto, cuando no es objeto de persecución y llevado al ostracismo.

Si se hizo una de las mejores constituciones del mundo y si cada hora, cada mes y cada año, el país va hacia el precipicio, significa que algo falla. Si por un lado tenemos una Constitución que reconoce el derecho de ir al paraíso, y por otro nos encontramos en el infierno, hay que preguntarse si los fiesteros podían quitarnos el sueño con su atorrante melodía, si los sacerdotes del establecimiento y los pecadores arrepentidos no debieron ser más modestos, más leales con el pueblo soberano de Colombia, acribillado en todos los órdenes, literal y metafóricamente.

JAIME CÁRDENAS. Abogado Defensor.

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COLOREANDO LA ESPERANZA.

Foto en la Red.  Pintando los Entornos barriales.

   Para UrdimbreRadio.  MoniKTejedora.  Julio 25 2021-

Construyendo o deconstruyendo los pensamientos de estos días, bajo los constructos de  diversidad, confianza y compromiso, pero sin duda, lo mas  importante ponernos de acuerdo.  Se avecinan los tiempos de campañas electorales y seguimos con la eterna ilusión: Por ejemplo, porque un maestro no gana las elecciones, si es representativo del aprendizaje y el conocimiento?

Son muchas las transformaciones hacia las que debemos enfocar el interés. 1) El sistema que está diseñado para que ganen los de siempre, dirán algunos.  2) Validar un sistema tan corrupto como el nuestro, no vale la pena, dicen otras voces...Que tal que todos votáramos en blanco y nadie pagara un solo peso de impuestos?   Seria Fantástico. 3) Que hacer para lograr representatividad?

Generalmente estos temas son materia para politólogos y expertos estadísticos. Pero la realidad nunca se aproxima a las opiniones de colombianas y colombianos  con profundos deseos de cambio.  La realidad siempre ha resultado en contravía a los deseos de las mayorías.  Siendo récord histórico, que solo un 56% de los ciudadanos del censo electoral votan, que propuestas hay para el resto?

La verdad, no hay absoluta convicción de cambio a través de la participación ciudadana, tan manoseada hoy. La prueba la vivimos en la ciudad de Bogotá, con los Presupuestos Participativos, con altísimas expectativas, resultaron un fiasco mas a la confianza depositada en las instituciones, en este caso la Alcaldía Mayor y locales, por supuesto, como esquemas derivados del Plan de Desarrollo, Otra letra muerta en el papel...La realidad marcha por otro lado.  

Lo cierto, el grado de credibilidad del paìs  con sus reglamentaciones, ordenanzas y decretos, no logra involucrar a todos los ciudadanos, ya cansados, del tema de la Pandemia, que a propósito ha develado mas miseria de la que alguien se hubiera podido imaginar.

Producto de la política, los héroes de nuevo saltan a la palestra, sin la obligatoriedad de evaluación de tareas no aprendidas, ni menos aùn  planes de Acción Integral para abordar la crisis.  Colombia una vez mas sumergida en las violencias cotidianas y el detrimento de los derechos y deberes ciudadanos.  Seguiremos transitando los mismos idearios entretanto no se despierte la imaginación.

Lo concreto hay que unir esfuerzos para colorear la esperanza, apoyar a los màs dèbiles y deponer tanto orgullo mal parqueado en medio de las necesidades perentorias del pueblo colombiano.
 

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