Nuestra Emisora

domingo, 27 de diciembre de 2020

Con tantos tropiezos, Nadie Garantiza Nada a las Victimas.

Foto en la Red.  Comentario de UrdimbreRadio.  POR Luz Marina López- KAOSENLARED.NET 

       Una vez mas, se evidencia la perentoria necesidad de Verdad y Reparación, que clama el pueblo colombiano desde hace décadas, ante un sistema que se ha caracterizado por todo tipo de cohesiones y dilaciones a los procesos que se adelantan en las diferentes instancias de la Justicia Colombiana.  La defensa de los Derechos Humanos se ha estigmatizado a tal punto, que resulta un verdadero riesgo a la integridad y la vida misma asi como todas aquellas instituciones garantes en debida forma, han pasado del señalamiento a las acciones de hecho, contra miles de dirigentes en las regiones a lo largo y ancho del pais.  Con las practicas y recolección de testimonios, la JEP  confía cerrar su primera etapa, y a la vez, superar los sinsabores y embestida de los políticos de siempre, que no la ven con buenos ojos, y que por el contrario, desearían su intervención fatídica, para los derechos ciudadanos, al ver modificados algunos de sus principios que contempla la ley y el Acuerdo de Paz, legitimados a buena cuenta. 

Pero la guerra no solamente tiene detractores, sino defensores a ultranza, quienes de manera sistemática se han propuesto diezmar el normal funcionamiento de esta Jurisdicción, sino que han propiciado campañas de desprestigio al interior de las mismas instancias jerárquicas de las que ella emana, como el caso de la Corte Constitucional, para  hablar de un solo caso.  Los magistrados son llamados a responder cuestionarios a la fiscalía, por actos colaterales a su oficio como distractores de sus investigaciones y ponencias, en los últimos tiempos, para que la verdad se siga embolatando, como es costumbre vieja.

El tema de la Verdad del conflicto,  o en términos generales de cualquiera de interés encaminado a la búsqueda de autores intelectuales o circunstancias que causaron impactos funestos a la sociedad, llámense estos, violencias, actos de corrupción, desplazamiento, así como el demasiado feroz y común, de ocultamiento de pruebas, compra de testigos y otras barbaridades, se han puesto a la orden del día, y mas aún, publicitando su deliberado entorpecimiento a la institución Justicia en Colombia, que ya ni con un ápice de credibilidad cuenta.  Pasando a ser estos, los males mas enquistados en la sociedad colombiana: La Obstrucción a la justicia y la Búsqueda de la Verdad.

Colombia. Los desastres de la guerra. De victimarios a víctimas

El Informe presentado por el mando militar a la JEP adolece de flagrantes yerros conceptuales


El inmortal cuadro de don Francisco de Goya “El tres de mayo de 1808” , que  muestra en toda su crueldad la  ejecución de patriotas  madrileños que se levantaron contra la invasión napoleónica en España, tiene el  extraordinario mérito de en unas pinceladas que parecieran bruscas, mostrar en todo su extravío el horror de la guerra. Este  lienzo como coronación de la icónica serie de 82 grabados “Los desastres de la guerra” realizada entre 1810 y 1815 sobre el mismo episodio histórico. Y lo expone con suficiencia, sin necesidad de ir  a lo evidente: los ríos de sangre, la agonía de los cuerpos, las extremidades separadas del tronco y las imponentes o sencillas construcciones  mudadas  en nube de polvo.


El cuadro como una indignada apelación, muestra al pronto a ser  fusilado con los ojos desorbitados  reclamarle al verdugo la  injusticia del crimen que va a cometer. Sabiendo en todo caso, lo dice el impotente batir de sus brazos y el gesto derrotado, que la única respuesta a su alegato será la furia del cañón  humeante destrozándole el rostro. Y con él la vida.

Sí. Son los horrores de la guerra. De todas, con su carga de barbarie, injusticia, destrucción y qué tópico decirlo, muerte y desolación. También es ya un lugar común la sentencia que alguien acuñó  plagiando la patente realidad: “la primera víctima de la guerra es la verdad”.  Sí. Es verdad. Esto lo tienen bien sabido  todos los pueblos del mundo que saben que ayer, hoy o en un  pretérito cercano o lejano, la guerra ha sido  o es parte de su historia, y que está tapizada también de mentiras.

Para no caer en la redundancia de volver sobre el  inventario de los males de la guerra, vamos a referirnos a  un mínimo apartado apenas de entre ese omnímodo mal que acabamos de enunciar,  el de la verdad como primera víctima de ella. El lugar, Colombia, el escenario, el Acuerdo de Paz suscrito entre el Estado y las FARC-EP; la ocasión, el reconocimiento y restauración de las víctimas del  conflicto que por mandato del Acuerdo debe hacer el tribunal creado para ello, la Jurisdicción Especial para la Paz, JEP. Y el mal, el nuevo desastre de la guerra  no suficientemente documentado,  la irrupción ante este tribunal, del Ejército de Colombia en reclamo de ser reconocido como  víctima de la confrontación. Quizás la mayor.

Y es que insólitamente, para indignación de los millones de víctimas del conflicto en Colombia,  de manera sorpresiva, el Ejército nacional aterriza en la Jurisdicción Especial de Paz con el resumen de los  gruesos volúmenes  que contienen la bitácora de los cincuenta y cuatro años de confrontación con las Farc, para a partir de  esa memoria de  bajas, pérdidas, heridos y desaparecidos en combate, reclamar que la principal víctima del conflicto armado interno que vivió Colombia  es la institución castrense. Y que así debe ser reconocido, y restauradas ella y los familiares de los afectados. Insólita es  palabra  insuficiente  para calificar lo extravagante de esa pretensión.

El despropósito  de esa exigencia, la agresión a las víctimas de  crímenes de Estado agrupadas en el gran movimiento nacional  MOVICE  que tiene  firmemente acreditados ante todas las instancias  de la justicia nacional e internacional docenas de miles de  crímenes de Lesa Humanidad  cometidos por la fuerza pública y en especial por el ejército,  no puede ser mayor. Equivale a una revictimización de ellas, al pretender quitarles el lugar cardinal que por derecho propio ocupan en el posconflicto. Despropósito por  razones políticas, jurídicas y morales, sin descuidar la principal, la  más contundente,  la de  la realidad de los hechos que se pretende desconocer haciendo escarnio de ella. Pero ¡qué torpe anotar esto cuando lo que  estamos es partiendo de que la primera víctima de la guerra es la verdad!

El  indignado rechazo a esa aspiración militar  por parte de las víctimas  -las verdaderas-  y que este artículo recoge, no pretende como lo interpretaría la parte interesada  instruida en el totalitarismo militar, desconocer -¡faltaba más!- que los militares  han sufrido bajas, heridas, retenciones, desapariciones y sacrificios en el largo conflicto. Y que ello hace referencia a seres humanos que igual sienten y sufren la aflicción por el dolor propio y el de un ser querido que quizás murió. Pero  extrapolar  este reconocimiento, dato cierto de  la realidad, otorgándole categoría de víctimas del conflicto a los afectados, hay un abismo que ningún argumento, ningún sofisma podrá zanjar.

Los militares óigase bien, asumen las contingencias de una confrontación armada, como algo propio y anejo a su misión y vocación. A su compromiso nacido de una relación legal y reglamentaria  -a la manera de un contrato en el mundo civil-,  por el que,  hay que decirlo, reciben como contraprestación un salario, condiciones muy dignas de vida,  garantías  de estabilidad,  educación, bienestar social para ellos y sus familias, seguros de todo tipo, privilegios  prestacionales y tributarios, pensión de jubilación  temprana  si es su deseo, y de contera fueros penales, disciplinarios y aún carcelarios para que los delitos –así sean atroces- que cometan, sean tratados con una benevolencia que no conocen los civiles y que  de por sí son un baldón para las víctimas.

De modo que aspirar a investir con el título de víctimas del conflicto y por cuenta de las Farc, como lo hace el informe presentado por el comandante del Ejército ante la Jurisdicción Especial de Paz,  a todos y cada uno de los militares por los muchos años que las combatieron y que a resultas de ello sufrieron lesiones, mutilaciones, pasaron vicisitudes, se sacrificaron en la selva,  fueron muertos, hechos  prisioneros de guerra o tuvieron algún trauma sicológico, ello en particular por los combates de los que salieron en derrota a despecho del  parte militar que hablaba de  clamorosa victoria, aspirar a ello  repetimos, es una burla para los millones de sacrificados que no tenían por qué serlo ya que no eran parte beligerante, no estaban  en la obligación de asumir en su carne los riesgos de las confrontaciones. La gran mayoría ¡qué ironía!  por cuenta de la institución que hoy se presenta como afectada.










Share:

lunes, 14 de diciembre de 2020

QUE TANTO HAY DE PREVENCION, EN LA CIUDADES.

Foto en la Red.  Jornadas de Sensibilizacion del IPES.  Escrito UrdimbreRadio. Claudia Mar.  

   Mucho se habla del aumento de las cifras contagio por Covid en el última semana, con reportes de las autoridades, para el caso de la capital y  por parte de la Secretaría de Salud:  Aumento en el uso de Camas en Unidades de Cuidados Intensivos por encima del 50% cifra razonable al entender de la alcaldesa López.  

Interesaría tener cifras de campañas pedagógicas a lo largo y ancho del territorio, que si se han llevado a cabo, no solamente por entidades de Salud, sino también por parte de las Alcaldías Locales, Instituto de la Economía Solidaria IPES,  Campañas de Medios que hacen alusión al autocuidado y las medidas de Aislamiento, como campañas de Prevención para la ciudadanía en general.

En territorios complejos de grandes multitudes, como San Victorino, tan solo para dar un ejemplo, centro de grandes comercios, donde transitan a diario mas de 300 mil personas diariamente hoy época de pandemia,  es un reto gigante auspiciar un control significativo, máxime los grandes propósitos de establecer acuerdos de mutuo beneficio, por parte de la Administración.  

Sectores de grandes economías allí instalados, no en vano es el metro cuadrado mas costoso en la ciudad, según la referencia del Sector Inmobiliario Bogotá, por la apertura comercial que han brindado en los últimos años.. Esto para fines de poder interpretar la magnitud de lo que se mueve en estos sectores, obvio con la ambigüedad natural de las ventas ambulantes y callejeras, que la contingencia ha generado, con mayores cifras de desempleo hoy.

El tema de la informalidad indudablemente ha crecido exponencialmente, a tal punto que supera la crisis que plantean los Ministerios de Economía y del Trabajo, pues nadie tiene cifras con exactitud, acerca de la afectación económica que nos deja la pandemia no solo en los estándares que nos provee el gobierno nacional, sino la realidad que se vive en los hogares colombianos. 

Con que herrramientas de prevención contamos los ciudadanos?  El ciudadano medio, el de a pie,,,, enfrentado a estas circunstancias que han determinado la urgencia de llevar un pan de mas a sus hogares?.   Pues parece ser que lo dispuesto a través de los Planes de Desarrollo Locales que destinaron una gran parte de recursos para la solidaridad no ha despegado a la luz de los resultados hoy. Por una parte, y el tema por supuesto de la efectividad en la Prevención, del que tanto hablan las agrupaciones Médicas, que han terminado en ruegos y casi oídos sordos al gobierno nacional.

Salir a justificar lo obvio, resulta un desgaste televisivo diario, al que nos vemos sometidos, sin que halla ninguna cifra ni real, ni interpretativa, mas que la sorna presidencial y del ministro de Salud, que debía dedicar su tiempo, mas bien a estudiar el fenómeno seriamente, pues no se da pie con bola, como diríamos en el lenguaje popular....

El pais, indudablemente no tiene herramientas Pedagógicas de reserva, en temas de pedagogía para prevención ni de desastres, lo hemos evidenciado en lo sucedido con la ola invernal, anunciada, ni mucho menos de Salud Pública....los mismos entes reposando a sus anchas en tiempo de normalidad..... Horror, horror..... Para no ahondar en el tema de la Salud de los colombianos hoy....que no nos produce sino ganas de llorar.....


 

Share:

miércoles, 2 de diciembre de 2020

A PROPOSITO DE LA VIOLENCIA DE GENERO: Despreciar la voluntad de la mujer

foto de oleo de Freud Lietterman. Escrito por Jose Miguel Valle. Comentado UrdimbreRadio.

¨Mientras no sea equitativo el trato, la dignidad y las opciones de oportunidades, seguiremos viviendo en este fatídico escenario que no obstante ser común a paises latinoamericanos con mayor incidencia, no obstante  se avizora un gran movimiento mundial de rescate a los principios formadores sociales en igualdad de derechos, razones por las cuales hoy, se incrementan los recalcitrantes modelos de intolerancia hacia emprendimientos, disciplinas y movimientos de orden feministas, como ejes del mal, satanizados por las sociedades de consumo hoy.  

En aquella rueda de valores en decadencia, citaremos primordial el cambio tanto conceptual como actitudinal hacia las diversas formas de expresiones autónomas en sus planteamientos y  decisiones, amparadas a la luz del transito de transformaciones sociales, que posibilitan hoy deliberar en temas trascendentales de organizaciones defensoras de Derechos Humanos y en especial Derechos Laborales en equidad, que tanto preocupan a los gobiernos en Democracia.¨

A propósito del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia de Género 2020. El motivo subyacente de esta violencia es que muchos hombres no conciben que las mujeres puedan adoptar decisiones por sí mismas, que se desplieguen como entidades autónomas con capacidad de depositarse en acciones y fines elegidos sin su aquiescencia. Recuerdo mi definición de violencia para unos antiguos manuales universitarios: «Violencia es todo acto encaminado a doblegar la voluntad de un tercero sin el concurso del diálogo con el fin de perjudicarle». Violencia es no aceptar que una mujer pueda elegir libremente, y en tanto que esta unilateralidad no se transige se la agrede o se conmina con agredirla, o con hacerle daño a través de la poco enfatizada violencia vicaria.

En uno de los artículos de su admirable blog, El laberinto de la identidad, el profesor Fernando Broncano habla de estas violencias como miedo a la libertad, miedo a la autonomía del otro, en este caso de un otro que es mujer. No es por tanto un problema de las mujeres, sino de nosotros los hombres y nuestras prácticas patriarcales, que afectan tan gravemente a las mujeres que incluso son asesinadas. Escribo esto porque es inusual poner el foco en los hombres, que son los victimarios, y sin embargo es frecuente no quitarlo de las mujeres, que son las víctimas. Este viraje para centrar el problema en quien realmente lo tiene lo leí en una pancarta en una de las manifestaciones del año pasado: «La escolta a él, que es al que hay que vigilar».

Kant afirmaba que el amor es hacer propios los fines del otro, una definición preciosa que permite entender cómo en el amor aparece el cuidado, el reconocimiento, la admiración, el afecto, la complicidad, la confianza, todo lo que la acción machista fractura. La violencia machista intenta quebrantar la autonomía de la mujer, dejarla sin fines para convertirla en un medio para los suyos. Es sencillo colegir que el mayor acto en contra del amor es el acto violento. En la violencia no se celebra la voluntad del otro, aquello por lo que los seres humanos nos hemos dado el valor intrínseco y común de la dignidad. Respetar esa voluntad es respetar la humanidad que hay en el otro y a la humanidad de la que formamos par

Recuerdo una conferencia que pronuncié hace dos años en la facultad de Educación de la universidad de Santiago de Compostela. Estaba reflexionando sobre cómo los seres humanos hemos inventado procedimientos que posibiliten el entendimiento sin necesidad de agredirnos, y que esos hallazgos compelidos por una vocación civilizadora son triunfos de la inteligencia sobre la fuerza (que es como se titula el ensayo que hace unos años escribí sobre este tema). En un momento de mi intervención traté de exponer la relevancia de la voluntad en la aventura humana y cómo la materialidad de la violencia consiste en devastarla. Señalé que un ejemplo paradigmático es una violación. Uno de los más hermosos actos de amor y de degustación que los seres humanos podemos llevar a cabo se convierte en el más despreciable y abyecto si no hay consentimiento, o si lo hay forzado por el miedo al daño directo o vicario. Disponer de capacidad volitiva no es ninguna broma en ninguno de los dominios de la vida humana. Con un juego de palabras se puede construir otra definición de violencia. La violencia es el acto con el que se intenta la abolición de la volición. La pura cosificación.

Al desnaturalizarse el relato secular de la dominación del hombre sobre la mujer, el maltratador necesita mantener esa subyugación con la instrumentalidad habitual en los entornos violentos, pero también con los micromachismos que seguro muchísimos practicamos sin advertirlo y que producen hábitos y hermenéutica. Se agrede y se coacciona a la mujer que no se domina, y se agrede y se sojuzga porque en la lógica patriarcal esa dominación se da por supuesta. Precisamente mostrar insubordinación al no ejercer un papel congruente con las tesis del patriarcado se considera un acto subversivo porque cuestiona la propia dominación, la consustancial idea de superioridad y sobre todo la de no convertirse en propiedad de nadie.

Malentender el amor con herramientas conceptuales herrumbrosas y con narraciones de poder y sumisión subrepticios es un nutriente muy fértil para la violencia. Uno de los mayores actos de amor en el binomio sentimental es respetar la decisión de nuestra pareja sobre todo cuando esa decisión malogra nuestros intereses. Se trata de respetar la voluntad de la alteridad, aquello por lo que los seres humanos nos hecho acreedores y deudores del valor común de la dignidad. Somos dignos porque podemos elegir, y podemos elegir porque tenemos voluntad. Cualquier acto que la contravenga sin la participación del diálogo y la deliberación es cualquier cosa menos amor. Aprenderlo es aprender a amar.

Artículo de José Miguel Valle


Filósofo y escritor, José Miguel Valle se dedica al estudio y análisis de la interacción humana. Escribe semanalmente en su blog Espacio Suma NO Cero. Es autor de los ensayos La capital del mundo es nosotros, La razón también tiene sentimientos, y El triunfo de la inteligencia sobre la fuerza. Su último libro es Acerca de nosotros mismos. Ensayos desde el confinamiento (CulBuks, 2020). Aquí puedes leer la entrevista que le realizamos en Cultura Inquieta con motivo de su reciente publicación.

 

Share:

miércoles, 25 de noviembre de 2020

Colectivo Las Tesis en performance contra la violencia hacia las mujeres en el centro de Santiago de Chile,  Foto: Youtube Articulo escrito por Consuelo Ahumada.

Que caiga el patriarcado. Que la Fiscalía cumpla con los tratados internacionales en Defensa de las Mujeres y que se haga prevención de violencias de manera efectiva como garantes Institucionales de Derechos, pero lo principal, educar en la Paz. Pero si los que tienen que dar buen ejemplo, no lo hacen, imagínense... Más de 2000 llamadas diarias, por violencia de género...cada vez que una relación termina...hay una golpiza..., Un insulto, un buling..que horror...Si. Estamos muy mal educados.  UrdimbreRadio.

El legado de las Mariposas

Las hermanas Mirabal, férreas luchadoras contra la tiranía de Leonidas Trujillo, víctimas del dictador, inspiraron el Día Mundial de la No Violencia contra la Mujer que hoy se conmemora.

Hace 60 años, el 25 de noviembre de 1960, aparecieron torturadas y asesinadas en el fondo de un barranco las hermanas Mirabal. El responsable fue Rafael Leonidas Trujillo, “el benefactor”, quien gobernó República Dominicana con puño de hierro durante tres décadas. Sin duda, una de las más sanguinarias dictaduras del Caribe, con el respaldo de Washington.


Cometió múltiples atropellos y crímenes contra la población. Con todo el poder del Estado y las fuerzas militares a su servicio, persiguió, encarceló, torturó y desapareció a sus oponentes. Dejó más de 50.000 muertos, incluidas las víctimas de la Masacre del Perejil contra inmigrantes haitianos.


Pero la era Trujillo también exhibió un despliegue inaudito de atropellos contra las mujeres. El tirano y sus secuaces se ensañaron con las niñas. Miles fueron acosadas, torturadas, violadas, prostituidas, compradas, vendidas, utilizadas para intercambio de favores y/o asesinadas, independientemente de su clase social. La fiesta del chivo, de Vargas Llosa, da buena cuenta de ello. Por lo demás, es un comportamiento típico de dictadores tropicales y de gamonales andinos con poder.

Patria, Minerva y María Teresa Mirabal, conocidas como las mariposas, fueron entusiastas luchadoras contra la tiranía. Pero también denunciaron todo tipo de violencia contra las mujeres. Su asesinato tuvo un impacto significativo en el país y en el mundo. Pocos meses después, Trujillo murió en un atentado.

Para preservar su memoria, el Primer Encuentro Feminista Latinoamericano y del Caribe reunido en Bogotá en 1981, estableció el 25 noviembre como el Día Internacional de la No Violencia contra la Mujer, ratificado por la Asamblea General de la ONU en 1999.

El legado de las mariposas está más vigente que nunca. No es otro que la lucha contra los atropellos de la tiranía, por la democracia, por los derechos de la mujer y contra la violencia de género. En el auge del descontento social de los últimos años con particular intensidad en contra del neoliberalismo, por la justicia social y por la defensa de la vida, la lucha feminista ha estado en primer plano.

Lo cierto es que el desarrollo tecnológico sin precedentes que ha experimentado la humanidad en este siglo convive con sociedades profundamente patriarcales, machistas y excluyentes.

En medio de la movilización social de Chile de finales de 2019 tuvo un impacto enorme “Un violador en tu camino”, dramatización que denuncia la violencia y el feminicidio y se difundió velozmente por las redes sociales en el mundo entero. Allí se expresa con claridad la conexión existente entre el Estado opresor/represor, el capitalismo y el patriarcado. También se destacan las múltiples versiones del canto feminista latinoamericano Vivir sin miedo.

No puede dejarse de lado que Latinoamérica es la segunda región, después de África, en donde se registra un mayor número de feminicidios por año. Según datos de la Cepal, de los 25 países con la tasa más alta de estos, 14 están en la región, donde en sólo dos de cada 100 casos los agresores son encarcelados. Pero además durante la pandemia se registra un incremento significativo de la violencia contra la mujer y los feminicidios.

La subordinación de la mujer en la sociedad moderna tiene raíces históricas. En El origen de la familia, la propiedad privada y el Estado, Engels rebate las concepciones religiosas prevalecientes sobre el punto y señala que dicha subordinación fue el resultado del desarrollo de las fuerzas productivas.

La erradicación de la violencia contra la mujer está muy lejos de alcanzarse

La nueva organización social, correspondiente al matrimonio monogámico, se basó en el predominio del hombre y la subordinación de la mujer y su fin expreso fue la procreación de los hijos cuya paternidad fuera indiscutible para garantizar la herencia, una vez apareció la propiedad privada. Este modelo alcanzó su pleno desarrollo en la sociedad capitalista.

El papel de la religión ha sido y sigue siendo decisivo en el reforzamiento de estos valores patriarcales y machistas y en la construcción de estereotipos en torno a la mujer, sus supuestos valores, obligaciones, sentimientos, debilidades, limitaciones, culpas.

En el mundo de hoy, el fundamentalismo religioso, tanto protestante como católico, insiste en afianzar todavía más esos mitos, como parte de la agenda de la extrema derecha global. Basta ver el peso que tuvieron en las elecciones de Brasil, Estados Unidos y Colombia.

La erradicación de la violencia contra la mujer está muy lejos de alcanzarse. En primer lugar, porque siguen prevaleciendo esos valores arcaicos que la legitiman y la justifican. En algunos países ha habido avances importantes en el terreno legal para prevenir y castigar las múltiples formas de violencia contra la mujer y los feminicidios. La movilización social ha sido fundamental, pero falta mucho por hacer.

En segundo lugar, porque el neoliberalismo, como expresión más voraz del capitalismo, despoja a las mujeres, en particular a las más vulnerables, de las mínimas garantías para atender el trabajo del cuidado. Reformas sucesivas y regresivas en el campo laboral y de seguridad social, como las impuestas por el gobierno colombiano en medio de la pandemia, dificultan cada vez más la perspectiva de la igualdad de la mujer en el trabajo y la sociedad Escrito por Consuelo Ahumada. ,( Publicado en Portal las 2 Orillas)


 

Share:

martes, 17 de noviembre de 2020

PROVIDENCIA: Horas de devastación y destrucción . TODOS CON PROVIDENCIA


 Foto en la Red.  Providencia es Colombia.  

   Toda la solidaridad para nuestros compatriotas, en su triste circunstancia, de la cual no se tiene historia como es el paso de un huracán, que nos haya afectado de esta manera. Es difícil de imaginar, sino se esta viviendo esta catástrofe. Difícil de imaginar la caída de postes de energía, de asfaltos rotos y todo esto volando por los aires... Escenas de terror vivieron los habitantes de las islas de San Andrés, Santa Catalina y Providencia, donde esta última ha llevado la peor parte.

Nos quedamos con el impacto de casas sin techos, perdida de enseres y el desastre de las horas que nadie deseara volver a vivir nunca.  Triste realidad, pero lo mas desconsolador será el proceso de reconstrucción de su entorno. Si bien es cierto, las tragedias naturales son fortuitas, las medidas preventivas, deben ser manifiestas y operar con efectividad.

No se ha sabido en Colombia, de manera anticipada, cuales son los planes de contingencia, ni los sitios a los cuales acudir en una tragedia de semejante dimensión.  Las instancias de Gestión de Riesgos de estos gobiernos de tan poco aprecio a la vida y a la dedicación  por los mas necesitados, es la constante que se aprecia en el día a día, aún con el lastre de la Pandemia, que nos ha dejado al descubierto la improvisación y hasta los despropósitos que no faltan, en los manos manejos, por parte de algunas Alcaldías y Gobernaciones, tratando de hacer su Agosto,,,, 

Lo cierto es que lo inevitable es mas tormentoso, sin medidas previas, sin suficientes hospitales, recursos y demás. La salud de los Colombianos lleva muchos años en crisis, y con esta magnitud de tragedias, se hace mas evidente la necesidad de una reforma que humanice el servicio y deje de ocuparse del negocio en que se han convertido la atención a los ciudadanos mas necesitados.

Marce Luna UrdimbreRadio.





Share:

Saludo Circuito Cultural Armenia

CUÑA METRO

ESPACIO PUBLICITARIO

ESPACIO PUBLICITARIO 2

PAUTA PUBLICITARIA

Canal Youtube

Entradas populares

    Radio Urdimbre. Con tecnología de Blogger.